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SISTEMA REPRODUCTIVO.
¿Cómo funciona?

Para tener bebé se necesitan tres elementos: óvulo, espermatozoide y útero.

ÓVULO.

El ÓVULO es una célula diferenciada y especializada que contiene el ADN de la madre. Debe de tener un estado de madurez adecuada para que pueda ser fertilizado por el espermatozoide, formar un embrión y dar origen a un bebé. Para que el óvulo logre su estado de madurez, debe de pasar por todo un proceso dentro del ovario, proceso que dura aproximadamente tres meses durante el cual el óvulo recibe la acción de sustancias especiales, llámese hormonas  FSH Y LH, factores de crecimiento, interleucinas, las cuales hacen que el óvulo tenga los cambios adecuados hasta llegar a la madurez final al momento de la OVULACIÓN. Cualquier circunstancia o elemento que altere este proceso de maduración hará que el óvulo no logre la madurez deseada y no estará en la capacidad de ser fertilizado o tendrá una fertilización defectuosa y, por consiguiente, no se podrá formar el embrión o su formación será defectuosa, imposibilitando la llegada de un bebé sano.

ESPERMATOZOIDE.

El ESPERMATOZOIDE, también es una célula diferenciada y especializada que contiene el ADN del padre. Debe de tener un estado de madurez adecuada para que pueda fertilizar al óvulo, formar un embrión y dar origen a un bebé. El testículo del varón es el lugar de formación y maduración del espermatozoide, el cual se localiza fuera del cuerpo humano. Dentro del testículo existen células inmaduras llamadas ESPERMATOGONIAS las cuales, bajo el influjo hormonal, se modifican dando lugar al espermatozoide maduro que contiene el ADN del padre en una forma compacta. Se almacenan en el epidídimo, y cuando se produce la EYACULACIÓN los espermatozoides se mezclan con los líquidos seminales de la próstata y la vesícula seminal, para finalmente salir hacia la vagina de la mujer. Una vez ya en el aparato reproductor femenino, en la trompa de Falopio, se une al óvulo, unión llamada FERTILIZACIÓN, para dar origen a un embrión y posteriormente un bebe. Existen elementos, ya sea de origen interno o externo, que pueden alterar todo este proceso de ESPERMATOGÉNESIS y dañar el espermatozoide, especialmente el ADN que contiene. El espermatozoide con daño hará una fertilización defectuosa y no habrá desarrollo embrionario o el embarazo se interrumpe imposibilitando la llegada de un bebe.

ÚTERO.

Una vez se ha formado en embrión por la unión del espermatozoide y el óvulo, este debe de llegar a la cavidad del útero para implantarse en el endometrio, este proceso se llama IMPLANTACIÓN EMBRIONARIA. La cavidad uterina contiene bacterias benéficas para favorecer la supervivencia del embrión dentro de la cavidad uterina y prepararlo para la implantación, importante escalón previo a la implantación. Luego el embrión establece un intercambio de señales con el endometrio, fenómeno llamado CROSS – TALK. Posterior a ello, el embrión entra en el endometrio donde es recibido por células inmunológicas que, en lugar de rechazarlo como sería natural, ya que tiene elementos extraños al cuerpo de la mujer, es aceptado, ayudado a implantarse y conectarse con las arterias y venas del útero para alimentarse de la madre y desarrollarse. Esta aceptación se llama TOLERANCIA ESPECÍFICA, ya que es solamente para el embrión y no para otras células o microorganismos. Las señales del embrión hacia el endometrio y la progesterona producen en las células inmunológicas esta modificación funcional de tal forma que no rechazan al embrión, por el contrario, favorecen su implantación y desarrollo dentro del útero. Es así como cualquier elemento que interfiere con este proceso impedirá que el embrión se implante y que, aunque el embrión sea normal, no procederá porque se rechazará y el embarazo no se producirá o se perderá en un aborto.